Los terapeutas de la Casa Terapéutica se esfuerzan -como usted habrá podido deducir por las declaraciones que se han hecho hasta ahora por comprender las peculiaridades globales y causales de las enfermedades de sus pacientes. Así, dan gran importancia a comprender la enfermedad. Por eso, la primera consulta del paciente debe ser especialmente exhaustiva. Forman parte de ella las siguientes fases:
- Anamnesis
- Exploración corporal
- Pruebas bioenergéticas
- Análisis de laboratorio
- Reconocimiento local si se requiere
La anamnesis consiste, en esencia, en el relato del paciente de sus molestias actuales y la historia previa de su enfermedad, así como en responder a las preguntas específicas del terapeuta sobre el relato.
En la exploración corporal se examinan los síntomas corporales del paciente según su clase, localización y nivel de gravedad.
Las pruebas bioenergéticas se describirán en las páginas siguientes.
Los análisis de laboratorio incluyen los análisis de sangre, orina, saliva y excrementos.
En el «reconocimiento local» se comprueban las proporciones de los campos técnicos de perturbación electromagnética o geopática, por ejemplo en los dormitorios o en los lugares de trabajo. Estos métodos para el registro diagnóstico del paciente no se describirán más detalladamente a continuación, puesto que deberían tener lugar por 10 general -aunque con otros fmes-en toda primera consulta y su procedimiento es más interesante para el terapeuta. En el curso de este capítulo queremos resaltar, sin embargo, los rasgos típicos de una exploración según el concepto de la Casa Terapéutica: el diagnóstico bioenergético.
El diagnóstico bioenergético según el concepto de la Casa Terapéutica. Quizá le resulte sorprendente leer «desarrollo milenario», porque contaba con encontrar en este texto datos completamente modernos. Y tiene razón, pues ambas cosas son ciertas. Es realmente así:
El desarrollo comenzó con la tradicional acupuntura china. Los antiguos chinos descubrieron, observando la naturaleza y a las personas, que en unas y otras fluye una energía que las «impele» y que tiene diferentes grados de fuerza, según estén sanas o enfermas. Puesto que no conocían las secciones anatómicas humanas, desarrollaron en el curso de muchos siglos un perfecto sistema de diagnóstico y terapia energéticos para influir sobre esta energía mediante la aplicación de agujas, la llamada acupuntura.
Cuando la acupuntura llegó a Europa, en principio fue rechazada y combatida de manera vehemente por la medicina establecida, pues el pensamiento energético no era compatible con el modelo de las ciencias naturales de orientación materialista. Pero algunos médicos y terapeutas audaces consiguieron incorporarla en su práctica con tanto éxito, que les valió la adhesión de más profesionales de la salud, hasta que la acupuntura fue tolerada finalmente por la medicina académica y practicada por cada vez más terapeutas.
Un médico alemán, el doctor Reinhold Voll, adaptó en 1954 el pensamiento energético chino a la tecnología occidental de manera consecuente. Dedujo que si en el organismo fluía energía, ésta podría, también, medirse, y ciertamente en los puntos de acupuntura descritos por los chinos. De este modo, él y algunos colegas comprometidos desarrollaron la electroacupuntura, que más tarde iba a ser descrita con más exactitud, porque representa un hito de la medicina. Por medio de variaciones de la idea básica de la energía corporal se originaron más tarde varios procesos de diagnóstico y terapia energéticos; los más conocidos son el diagnóstico funcional bioenergético, la medicina biológica de testar del doctor
Schramm, la terapia de regulación bioenergética, la terapia MORA y la terapia de biorresonancia.
El método de diagnóstico y terapia bioenergéticos de la Casa Terapéutica de que se trata en este libro, trabaja según las leyes de la electroacupuntura del doctor Voll y de la terapia de biorresonancia y aplica la tecnología especial BICOM.
Todo en esta sección pertenece al libro de Terapia Bioenergética de Martin K. , Reinhold D. y Norbert O. |