Al comenzar la práctica de estos ejercicios, cuando estudies las instrucciones y realices los movimientos del Tao Yin, se te aconseja mantener una actitud de sensibilidad poética. A la vez que desarrollas la fuerza estarás cultivando la delicadeza. Tu columna se hará más flexible, y tus tendones y músculos psoas serán mucho más elásticos. La sabiduría de tu cuerpo despertará gracias a los saludables efectos de la activación de la suril química interna. Eliminarás lo que obstaculiza tu vitalidad innata y rejuvenecerás tu cuerpo y tu energía. El mejoramiento del alineamiento físico y del movimiento reacondicionará tu columna y refrescará tu cuerpo, abriendo el flujo del chi en los meridianos. Descubrirás y entrenarás tu «segundo cerebro» abdominal, y podrás conectar con el poder vitalizador del universo.
La sonrisa interna es la clave de la relajación, y la relajación es la clave del poder interno. Relajándote y sonriendo a tu abdomen activas el chi abdominal. Al mismo tiempo, empiezas a entrenar el cerebro que rige las sensaciones y la conciencia abdominal, el tan tien, coordinador y director de las acciones corporales.
Durante miles de años los taoístas han entrenado sus tan tiens para utilizarlos. No obstante, la mayoría de los alumnos occidentales sólo comprenden superficialmente el significado práctico de este entrenamiento. El entrenamiento constante del segundo cerebro, o tan tien, es la piedra angular de todas las prácticas que enseña el Maestro Chia.
En los ejercicios Tao Yin hay muchas posturas y movimientos. Siempre se pone énfasis en alcanzar un estado de armonía entre cuerpo y mente. El Tao Yin se enfoca en estirar los tendones, relajar el músculo psoas y el diafragma, desarrollar la fuerza y flexibilidad del cuerpo, eliminar toxinas a través de la respiración y entrenar el segundo cerebro del tan tien inferior (bajo vientre) para coordinar y dirigir estos procesos. El objetivo del Tao Yin, como el de todas las artes internas chinas, es guiar y armonizar el chi.
El chi es el poder vital del Tao operando en el mundo: en la naturaleza, en la sociedad y en el cuerpo humano. Es una fuerza en continuo cambio y flujo, una energía que puede aparecer y desaparecer, que puede ser fuerte y débil, que puede estar controlada y también puede ser abrumadora. El chi es lo que se mueve, lo que se transforma cualitativamente en el ritmo cambiante de las estaciones; el chi brilla en los rayos del sol. La calidad y el equilibrio de flujo del chi es lo que constituye la salud o la enfermedad del cuerpo. El chi afecta a nuestra manera de vivir, movernos, comer y dormir.
La meta de toda práctica física es guiar y armonizar el chi. Guiar significa controlar, fortalecer, incrementar o reducir. Armonizar es liberar y abrir los canales de energía, y estar en consonancia con la naturaleza. Ser consciente de este flujo de energía en todo el cuerpo, aprender a sentirlo, regularlo y abrir los canales meridianos que le permiten fluir con perfecta suavidad es otro paso importante en las prácticas físicas del taoísta aspirante.
Los ejercicios TaoYin de este web emplean un estilo de movimiento específico para dirigir la energía hacia los tendones. Ciertas posturas, así como el equilibrio emocional del corazón y los riñones, relajan la columna y los músculos del complejo psoas, un importante par de músculos que tienen su origen en la parte baja de la columna, los huesos pélvicos y los huesos de las caderas, y que conectan con los fémures, en la parte alta de las piernas. La relajación de los músculos psoas permite que la energía se dirija hacia la zona torácica y el diafragma. También usamos la respiración y la intención para reducir las toxinas acumuladas en el cuerpo.
El objetivo último de esta práctica es volverse suave, puro, sensible y lleno de energía, como un niño. Podemos usar el Tao Yin para cultivar los aspectos físico, emocional y espiritual de nuestro ser. Aunque estos ejercicios son sorprendentemente simples de ejecutar, también son sofisticados y eficaces para restablecer la armonía perdida entre nosotros, la naturaleza y el universo. Todo tipo de personas practican los ejercicios del Tao Yin para su desarrollo personal.
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