Energía La polaridad vital en el arte de la curación |
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La Terapia de Polaridad es un programa de atención sanitaria holista diseñado por el Dr. Randolph Stone, doctor en Quiropráctica, doctor en Osteopatía y doctor en Naturopatía, a lo largo de una carrera de 60 años. Incorpora una serie de principios de flujo de energía, y el terapeuta de polaridad evalúa las maneras en que la energía del individuo está desequilibrada y utiliza diversos procedimientos (si están indicados) para ayudar al individuo a establecer el equilibrio y la armonía físicos, emocionales y mentales. Esta terapia incluye la dieta y la nutrición, los estiramientos, el ejercicio, la manipulación y el papel del estilo de vida y los patrones de pensamiento del individuo. Además de la anatomía y la fisiología ortodoxas, el Dr. Stone dirige su atención hacia la «anatomía energética» del cuerpo humano y busca liberar y equilibrar la energía que está bloqueada y provoca dolores y enfermedades. El Dr. Stone parecía tener «rayos X» en sus manos, que inmediatamente localizaban el punto en el que la energía estaba bloqueada, y sabía qué hacer para dar alivio. Energía: La polaridad vital en el arte de la curación es la edición revisada y ampliada del primer trabajo pionero del Dr. Stone: El nuevo concepto energético del arte de la curación, en el que explica la función de la energía en la salud y la enfermedad, la manera en que fluye y las influencias que puede recibir. La energía es activa y vivifica el cuerpo. La manera en que fluye y en que puede ser influenciada fue siempre un misterio. En este enlace sobre energía, se han hecho los mayores esfuerzos para explicar la historia e ilustrar los campos de patrones del cuerpo, así como el flujo de las corrientes de energía en sus órbitas y circuitos». La investigación en la energía atómica y los nuevos puntos de vista correspondientes sobre la materia apuntan a una reorientación de las artes curativas, acorde a estos nuevos descubrimientos. En este campo de energía inalámbrica, pueden reunirse la ciencia antigua y la moderna. El presente puede enriquecerse con las experiencias y el conocimiento del pasado, del mismo modo que las civilizaciones se construyen sobre civilizaciones previas. Vamos a prestar atención a las energías reales que operan en el cuerpo como su clave fundamental. La atención se dirige al «morador» en el cuerpo, el alma o núcleo, con relación a la forma, y a ambos en su relación con la naturaleza o el universo en su totalidad. Todo ello nos lleva a un nuevo concepto de la salud y la enfermedad, según líneas individuales de fuerzas de atracción, repulsión y relación de patrones y líneas de tensión en el campo de energías antes de que su cristalización en el cuerpo como obstrucciones materiales, las distorsiones o enfermedades sea evidente. Las refinadas energías del cuerpo constituyen su aliento de vida, gracias al cual el alma funciona en y a través del cuerpo. Normalmente, el flujo rítmico del aliento vital controla todas las funciones del cuerpo como el centro interior de incesantes atracciones y expulsiones. En la enfermedad e indisposición, las relaciones de energía en este Río de la Vida y sus campos se ven quebrantadas y deben restablecerse. Cuando el cuerpo goza de buena salud, existe un equilibrio y una relación natural entre el aliento de vida y su conductor, el flujo sanguíneo como fluido y su pulso rítmico a través de la bomba central llamada corazón. La naturaleza fluida de la corriente sanguínea es un descenso adicional hacia la densidad de la materia. Este es el río químico de la vida que transporta líquidos y partículas semisólidas de materia desde el almacén de la naturaleza. Renueva las refinadas energías para la construcción y el mantenimiento del cuerpo, según su atracción interna y sus continuas necesidades. Los fluidos corporales contienen la química de la vida y conducen tanto las energías vitales como los impulsos emocionales en el hombre. En resumen, la refinada energía del Río de la Vida, llamado «prana», es la fuerza vital del cuerpo. Es el activador que fluye a través de los cinco óvalos del cuerpo la cabeza, el cuello, el pecho, el abdomen y la pelvis-como cinco campos de materia para funciones específicas de la expresión sensorial y motriz. Las energías inalámbricas que actúan en el átomo y en el sistema solar son las mismas que en el cuerpo humano o, de lo contrario no podrían ser recíprocas e interdependientes. Los sistemas nervioso y circulatorio son los conductores materiales hacia abajo de estas refinadas corrientes de energía. El objetivo del tratamiento es eliminar los bloqueos de la energía, que son la causa del dolor real en Otro conducto de energía y polaridad es el tejido fascial en todas sus variantes. Este sistema de fascias por todo el cuerpo es el verdadero constructory regenerador del campo energético humano. En cada impulso tirmico craneal hay una recarga del aura en su movimiento de expansión y contracción. Unas manos entrenadas pueden percibir como el aura o C.E.H. se recarga o se llena de fuerza con cada hinhalación y exhalación en cualquier parte del cuerpo. Este IRC se puede diriguir fácilmente con la mente y la intención. Por ello muchas disciplinas esotericas y diversas terapias hablan de diriguir la energía humana a distintas partes del cuerpo para regular, equilibrar o relajar ciertas zonas del cuerpo. Esto es real y es una buena manera de sanar y relajar el organismo.
Hemos olvidado la imagen general del hombre como un ser viviente con líneas de fuerza que trabajan en campos de refinadas energías. Estas líneas de fuerza constituyen su ser real y funcionan en y a través del cuerpo en un intercambio continuo de nueva energía, sustituyendo los campos de energía agotados y los materiales usados, como también los tejidos gastados. En pocas palabras, la Terapia de Polaridad es una Terapia de trabajar con las energías fundamentales de la vida, una manera de hacer que estas corrientes energéticas estén equilibradas y de eliminar las obstrucciones que limitan su libre circulación a través del campo de energía humana. Si se consigue este estado de equilibrio del flujo las energías vitales pueden satisfacer todas las necesidades de curación, siempre que el paciente coopere. Este estado de equilibrio produce una profunda concentración y relajación, una salud radiante y una gran tranquilidad de espíritu. De la Terapia de Polaridad, también se deriva una mayor conciencia de la naturaleza fundamental de uno mismo y de las propias necesidades y potenciales. La ciencia de la Terapia de Polaridad es un arte curativo que consta de dos partes:
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